Por qué todo el mundo está viajando a las islas españolas

¿Aún no tienes planes? ¿Estás esperando a última hora para decidir a dónde vas a hacer tu escapada? Te hago una propuesta, quédate en territorio nacional pero no en la península: vete a las islas españolas.

 

¿Y a cuál de ellas?, porque son unas cuantas y muy distintas. Pues ahí ya, según lo que te apetezca. Lo bueno es que hay variedad de paisajes, de climas, actividades y gastronomía. Así que tienes para elegir. 

No obstante voy a echarte una mano contándote qué es lo que más me gusta de cada archipiélago (de todo lo que hay ¡que es mucho!). ¿Me acompañas?

¿Atlántico o Mediterráneo? Rodéate de agua viajando a las islas españolas

La mayor ventaja de viajar a las islas este año es que, afortunadamente, no tenemos restricciones para viajar por todo el territorio nacional. 

Así que tomar un vuelo para pasar unos días en Canarias o Baleares es una opción estupenda para salir de tu entorno y seguir estando “en casa”.

Ambos destinos son tan versátiles que podrás hacer muchas cosas, además de lucir ese nuevo bikini que te has comprado (con un solo tirante, por supuesto, sabes que este verano hay que apostar por el look asimétrico).

Canarias, si buscas contrastes

Cuando yo me reservo unos días pensando en irme a Canarias, es porque necesito un poco de variedad.

Es verdad que mi buena ración de playa no falta nunca. Porque me encanta y porque la necesito para desconectar. Y todas las que hay en cualquiera de las 7 islas Canarias (8, contando con La Graciosa) sirven para evadirse en un entorno espectacular.

Si quieres un consejo: elige Canarias cuando los termómetros peninsulares estén muy disparados.

Allí, aunque el buen clima está bastante garantizado (también depende un poquito de la zona) las temperaturas suelen ser más suaves y estables. Lo suficientemente cálidas para estar muy a gusto, pero no tanto como para que el calor resulte agobiante.

Pero la gran pregunta es: ¿qué isla vas a visitar?

La verdad es que todas tienen personalidades distintas, así que depende de lo que te pida el cuerpo.

Tenerife es, quizá, la más visitada. Y con razón. Es la mezcla perfecta entre playa y montaña, bosques tropicales y pueblos encantadores. La excursión al Teide, si no las has hecho aún, la tienes pendiente.

Para salir por la noche y encontrar buen ambiente, sin duda la mejor es Gran Canaria.

A Lanzarote hay que ir con la idea de hacer muchas excursiones para asombrarse con los paisajes volcánicos, aunque es muy turística y tan pequeña que puedes encontrarte mucha gente haciendo lo mismo que tú.

¿Que quieres tranquilidad y poco ajetreo? La Palma es tu isla. Paisaje y descanso, sin complicaciones. Como El Hierro, muy chiquita y llena de encanto, ideal si te llevas tu calzado de caminar para darte unos buenos paseos. O la Gomera, fácil de ver en dos o tres días de escapada.

Ya te he contado otras veces que a mí me encanta a veces hacer planes un poquito diferentes: ¿sabes que puedes intercambiar tu casa y vivir otras experiencias? Quizá sea una opción para tu viaje a las islas.

La elegancia balear

Lo que más me gusta de visitar las Baleares es que ya sé que en la maleta va, sí o sí, alguno de mis vestidos ibicencos. Aunque es un estilo ya clásico que puedes llevar contigo siempre, si hay una ocasión perfecta para lucirlo, es esa. 

Me gustan especialmente los bordados y los vestidos de crochet de siempre. Pero los que tienen un punto de color también son un sueño, sobre todo si los llevas con los complementos adecuados.

Mallorca es visita obligada. Pero no solo porque Palma sea la capital, también es una ciudad preciosa que hay que conocer. Además de las playas, también deberías reservar una jornada para visitar las Cuevas del Drach, te van a dejar con la boca abierta.

Si quieres conocer algunas de esas calas espectaculares que le han dado fama internacional a las islas, vete a Menorca; o a Ibiza, que entre fiesta y fiesta, también presume de tener algunas de las mejores playas de Europa. 

 

Una cosa que no puede faltar en mis viajes a Baleares es la visita a un mercadillo. Si quieres conseguir piezas únicas con ese estilo hippie inconfundible, es el lugar apropiado. 

Hay varios en las islas, pero especialmente recomendable es el mercadillo de Las Dalias, en Sant Carles, Ibiza. El más multitudinario es el de los sábados, pero puedes intentar escapar de las aglomeraciones eligiendo otro día o incluso yendo al mercadillo nocturno. 

Ropa, bisutería, calzado artesanal… Artesanías de todo tipo con ese aire inconfundible de la isla. Un disfrute.

Sé que me dejo mil lugares sin nombrar, porque todas las islas españolas tienen muchísimo que ver, playas increíbles, pueblos con mucho encanto, paisajes espectaculares, platos típicos que no puedes dejar de probar… 

Lo que espero es haberte metido el gusanillo para una escapada isleña este verano, y que disfrutes de unos días de descanso sin necesidad de irte al otro lado del mundo.

Y a ti ¿te gustan las islas españolas tanto como a mí? ¿Me dices algún rincón mágico para mi próxima visita?