Se acerca el invierno, apúntate al knitting

Es uno de los hobbies más relajantes y también más cool. Si no te suena la palabra (que estoy segura de que sí) el knitting se refiere a la calceta de toda la vida, solo que actualizada con nuevas técnicas, materiales y diseños.

Además de que puedes hacer piezas preciosas, a medida que le vayas cogiendo el truco te darás cuenta de lo relajante y entretenido que es el knitting.

Así que si estabas pensando en encontrar algo que hacer durante las largas tardes de invierno, algo agradable y, a la vez, práctico, te recomiendo probarlo.

¿Te apuntas?

 

Knitting: ¿es fácil? ¿Qué necesito para empezar?

Lo hacían la mayoría de nuestras abuelas. ¿Quién no ha llevado un jersey o un gorrito hecho por ellas? Seguramente por eso ha tardado en recuperarse como la actividad mindfulness e imaginativa que es en realidad.

Injustamente, parecía algo anticuado.

Eso fue así hasta que nos enamoramos de las lanas de colores. Y de las preciosas agujas de tejer en madera de distintos grosores. ¡Menos mal que ahora son tendencia!

El knitting es todo un (re)descubrimiento. Un hobby entretenido y que muchas personas utilizan para relajarse y manejar mejor los estados de tensión. 

Si no me crees es que quizá no conoces a Tom Daley, el británico saltador de trampolín.  Se hizo viral en los últimos Juegos Olímpicos porque, mientras esperaba su turno para competir, tejía jerseys y chaquetas de colores que luego subía a su cuenta de Instagram. 

Por cierto, se llevó dos medallas, un oro y un bronce.

Para que sepas la historia completa, has de saber que dona parte de las ganancias que obtiene con sus creaciones a una asociación dedicada a la investigación sobre tumores cerebrales, así que ¡bien por Tom!

Pero vamos a lo práctico: lo que necesitas para iniciarte. Solo dos cosas: 

  1. Unos ovillos de lana que te gusten. Mi consejo es que no te vuelvas loca en la primera compra. Ya sé que el mundo de las lanas es muy atractivo, con tantos colores, texturas y grosores diferentes, pero para un primer intento vete a lo fácil y elige lanas gruesas. 
  2. Un par de agujas. De nuevo, ten en cuenta que si vas a empezar no quieres complicarte mucho la vida, así que unas agujas del número 10 te van bien. Hay de menos, pero lo que quieres es que te resulte sencillo al principio.

Lo siguiente es elegir con qué tipo de punto vas a empezar a practicar y buscarte un buen tutorial. En YouTube hay montones, puedes echarle un vistazo a estos tutoriales de We are knitters, que son muy didácticos para empezar. 

¿Y cuál elegir? El que siempre te recomiendan al principio es el punto derecho o punto bobo. Es muy sencillo y enseguida ves resultados (lo que anima mucho, por cierto).

Seguramente tendrás que pasar la imagen una y otra vez hasta que fijes bien todos los pasos. Es normal, le pasa a todo el mundo 😉

Luego, cuando automatizas los movimientos, ya vas más rápido y puedes incluso tejer sin tener que estar mirando todo el tiempo. ¡Los dedos van solos!

Y ya solo queda que le eches imaginación. ¿Sabes la cantidad de cosas que puedes hacer? 

Echa un vistazo a esto: 

 

¿Es lo mismo el knitting que el crochet?

A veces se habla de una u otra técnica indistintamente, pero son distintas (y muy fáciles de diferenciar).

Para el knitting se utilizan dos agujas de madera, de grosor variable según el tipo de trabajo que quieras. Mientras que el crochet es lo que antes se llamaba “hacer ganchillo”, porque precisamente se usa una aguja rematada en un extremo con un pequeño gancho.

La técnica también es muy diferente. Puedes empezar por el knitting, que es más sencillo, y luego animarte a probar qué tal se te da el crochet cuando ya tengas más dominada la técnica. Así evolucionas probando cosas nuevas.

Si te ha inspirado este post a lanzarte a por tus propias creaciones de knitting, me encantaría que las compartieses. Patrones, ideas, experimentos, ¡lo que te apetezca!