¿Te atreves con un piercing facial? Estos son los más habituales

Te atrevas o no te atrevas, seguro que hay algún piercing facial que te ha llamado la atención. Puede ser un adorno discreto en la nariz o el labio. O llegar a convertirse en un auténtico ejercicio de face art con pendientes, un diseño de identidad personal. ¿Cuál es el estilo que más te gusta a ti?

Para darte ideas, hoy te voy a hablar de los piercing faciales más populares.

 

Estos son los 5 piercings faciales más habituales

Seguro que nunca te habías parado a pensar la cantidad de posibilidades que tiene tu cara, a la hora de elegir dónde ponerte un piercing.

Cejas, nariz y labios son las zonas más habituales y son las que te quiero recomendar hoy. 

En algunos casos, me gusta más el efecto asimétrico de ponerse un pendiente de un solo lado (aquí te hablé de los pendientes por unidad y el atractivo de los looks asimétricos) pero también es muy interesante el efecto de colocarse un pendiente en un punto central, o incluso dos pendientes equidistantes.

Si te apetece mirarte al espejo y verte con un piercing facial, estas son las opciones más sencillas. 

Seguro que para empezar, encuentras aquí la que te gusta 😉

 

1. En la ceja

El eyebrow piercing es uno de los más populares, tanto para hombres como para mujeres. 

Quizás influya que el lugar más habitual para perforar, que suele ser al final de la ceja, es una de las zonas que más rápido cicatrizan y menos duelen, aunque también puedes ponerlo paralelo, por la parte superior.

Obviamente, no te vas a poder poner sombras en el párpado mientras no esté bien cicatrizado, pero cuando lo hagas… ¡verás qué efecto!

 

2. En la nariz: nostril o septum

En la aleta de la nariz o nostril, da igual que sea del lado derecho o izquierdo. 

Antaño parece que había algún código con respecto a la ubicación: los hombres se lo ponían en un lado, las mujeres en otro. Pero hoy eso lo vamos a dar por desfasado, así que elige lo que más te guste.

Es un piercing muy básico pero que da buen resultado siempre. Si buscas uno para empezar, podría ser este.

Seguimos en la nariz, pero ahora nos referimos a la zona de cartílago que hay entre las fosas nasales, también conocida como septum. Es una perforación dolorosa y que requiere cuidados, al estar dentro de la nariz. 

 

Es importante puntualizar que no se perfora el cartílago, sino la piel, justo al final del tabique nasal.

Normalmente ahí se colocan aros o pendientes en forma de U.

 

3. Puente de la nariz

También llamadas bridge piercings, se trata de perforaciones muy superficiales que se hacen en el puente de la nariz. 

Debido a la ubicación, es un piercing fantástico para atraer miradas, ya que normalmente cuando hablamos con una persona es justo ahí donde ponemos la vista. Si te maquillas habitualmente los ojos la impresión es aún más potente.

Suelen ser perforaciones horizontales, aunque cada vez es más habitual ver piercings verticales.

Una duda bastante común es si puedes hacerte este piercing y llevar gafas. La respuesta es que sí, pero lo recomendable es que lo tengas en cuenta el día que te lo hagas. Llévalas y ajusta la altura de la perforación.

 

4. Mejillas

¿Sabes esos hoyuelos que se les forman a algunas personas en las mejillas al sonreír? Pues una forma de emularlos es hacerse cheek piercings.

Precisamente por eso lo habitual es perforar dos veces. Y de nuevo, te tengo que recomendar que extremes los cuidados y que te pongas en manos profesionales, para que el roce con los dientes y encías no te dé problemas.

Aunque se suele perforar toda la mejilla, también hay otras posibilidades que evitan este riesgo. Hay un tipo de piercing, llamado microdermal, que no atraviesa el tejido de lado a lado, solo lo necesario para insertar la joya que quieres llevar. Consúltalo antes de decidir dónde quieres perforar.

 

5. Labio superior o inferior

Si hablamos del labio superior, tienes tres opciones básicas: Monroe, Madonna o Medusa. 

Si te lo pones a la izquierda, será un homenaje a uno de los lunares más famosos de la historia del cine: el de Marilyn Monroe.

Si te lo pones a la derecha, entonces hablamos de un piercing Madonna.

Y se te lo pones en el centro, en ese surco que hay bajo la nariz que divide el labio superior en dos, entonces en un philtrum piercing o Medusa.

¿Y qué pasa con el labio inferior? El pendiente típico, ese que estás pensando, en el centro del labio, se llama Labret. 

Aquí hay truco: en realidad no se perfora el labio en sí, sino la piel que hay justo debajo de la parte carnosa. Lo típico es una bolita o bien un aro, que puede ir abierto o cerrado. 

Si prefieres lo mismo, pero en un lateral, lo que estás pidiendo es un Snakebite. 

Estos son los piercing más habituales y más demandados, pero hay muchísimos más según la zona que elijas.

¿Hay alguno que te guste especialmente? ¿Cuál recomendarías, si tuvieses que elegir? Ya sabes que me encanta recibir todas tus sugerencias. Las anoto para incluirlas en próximos post y seguir dando buenas ideas.