Zero Waste: 5 cambios que puedes hacer ya para empezar a eliminar residuos

¿Es posible dejar de generar residuos? ¿Podemos eliminar o reducir al mínimo los desperdicios de lo que consumimos? Yo creo que por algún sitio hay que empezar, así que si quieres sumarte a esta tendencia global, te propongo que te apuntes al movimiento Zero Waste. 

Yo ya estoy tomando decisiones distintas a la hora de elegir productos. Sé que es un grano de arena, pero también sé que si sumamos muchas pequeñas acciones podemos impulsar el cambio global que el planeta necesita.

Te invito a que lo hagas conmigo. ¿Te apuntas?

 

5 decisiones Zero Waste a las que podemos sumarnos

El primer cambio importante que tú y yo podemos hacer hoy mismo, es empezar a ser conscientes del impacto de nuestras rutinas de consumo.

¿Te has fijado en la cantidad de envases que pasan diariamente por tus manos?

Hace años que reciclo el papel, el vidrio y los plásticos, lo que ya es un paso adelante, pero creo que si de verdad queremos impactar positivamente en el planeta, hay que ir más allá. 

Mi siguiente paso ha sido elegir packagings sostenibles, es decir, rechazar los plásticos, optar por materias primas naturales y materiales reciclados.

Todas esas pequeñas decisiones inteligentes van sumando y ayudan a que se produzca el cambio colectivo de mentalidad. Cada vez somos más personas exigiendo a las marcas que ofrezcan opciones de packaging no agresivo con el medio ambiente.

¿Y el movimiento Zero Waste?

Va aún más lejos: ahora me he propuesto eliminar los residuos y dejar de contribuir individualmente a la enorme cantidad de desperdicios que se producen cada día a nivel mundial.

Pero ¿cómo se hace eso? Te puedo contar cómo lo hago yo y, si quieres, puedes empezar poniendo en marcha estos 5 cambios:

 

1. Reducir el consumo de alimentos procesados

¿Por qué? Simplemente porque necesitan muchos más embalajes de plástico y cartón. A veces, los alimentos se empaquetan incluso por raciones individuales: más residuos innecesarios. 

Se vende la comodidad: compras una bandeja precocinada, retiras el plástico, lo metes en el microondas y está listo para consumir. De acuerdo, es cómodo, pero también poco sostenible. 

Mejor, lleno mi carro de la compra de alimentos naturales. Fruta, verdura, carne, pescado… El real food es tendencia, afortunadamente. 

El planeta lo agradecerá, y mi salud  (y la tuya, si te apuntas) también.

 

2. No sin mi tupper

Otra cosa que he hecho es evitar las bebidas embotelladas (me llevo mi botella de agua) y las bolsas de plástico en el supermercado. También rechazo lo que viene en bandejas de poliespán y el sobreembalaje en productos frescos, como la fruta pelada envasada en plástico. 

Para ir más allá, lleva tus propias bolsas para la fruta y tuppers para los embutidos o la carne.

Si el supermercado no lo admite, pon una queja. Es cuestión de tiempo y que los usuarios sigamos insistiendo.

 

3. Mejor, a granel 

Ir al mercado local siempre es una buena opción para comprar productos de proximidad y de buena calidad. 

Para arroces, cereales, legumbres, pastas, harinas, especias y un montón de cosas más, prueba las tiendas que venden a granel. Cada vez hay más opciones en todas las ciudades. 

En Madrid tengo en mi lista a @casaruizgranel. Y en Barcelona puedes probar @gransdelaterra. Las dos tienen tienda online, así que más fácil todavía.

 

4. Cosmética sin envases

Yo ya me he apuntado al acondicionador y al champú sólido de la marca @lush. Y he regresado al jabón en pastilla para no comprar botellas de plástico.

No es posible evitar los envases en todos los cosméticos, pero la tendencia va en esa dirección y seguro que pronto veremos más avances y nuevas posibilidades. ¡Al menos, eso espero!

 

5. ¿Y la ropa? ¿También puede ser Zero Waste?

Por supuesto. Todo es cuestión de localizar las marcas más respetuosas con el medio ambiente y que, además, respalden la filosofía Zero Waste.

Porque también la industria textil puede ser Zero Waste. ¿Y cómo es eso? Pues igual que en otros campos: tratando de reducir o eliminar los residuos.

Tienes que saber que cada vez que se cortan telas para confeccionar prendas de ropa, se desperdician muchos recortes. 

Te puede parecer poca cosa, pero hablamos de una industria global, gigantesca. Y muchas grandes fábricas textiles están en países donde las regulaciones son más que dudosas. 

Aunque los desechos que se generan se pueden reciclar, lamentablemente no siempre se hace y toneladas de tela acaban en la basura. 

La filosofía Zero Waste puede ser una solución: ¿y si, simplemente, no se generase semejante cantidad de desperdicios? El problema se atajaría desde la raíz.

Hay empresas que han apostado por eso. Crean sus patrones de forma que, tras el corte, los residuos sean mínimos. 

Por ejemplo, la argentina @chain_sustainable de la diseñadora Lucía Chain: solo usa patrones Zero Waste, tintes orgánicos y tejidos biodegradables.

¿Y qué me dices de las zapatillas Zero Waste de @pangaia, fabricadas con cuero vegetal a base de deshechos de la industria vinícola? ¡Sí! Tallos, semillas y pieles de uva en tus sneakers.


Yo he empezado haciendo estos cambios en mis hábitos. Espero que te hayan inspirado y que te sumes a esta filosofía Zero Waste para ir poco a poco reduciendo residuos.

¿Quieres comentarme alguna idea más? ¡Todo lo que apoye el cambio es muy bienvenido!