Body Positive: el movimiento que te reconcilia con tu cuerpo (y con tu vida)

¿Qué tal te llevas con tu cuerpo? ¿Te aceptas tal como eres? ¿Sonríes cuando te miras al espejo? Lamentablemente no todas las personas se sienten a gusto consigo mismas y con su cuerpo. Y a las mujeres nos toca de lleno. Precisamente para equilibrar esa balanza nace el body positive.

¿Te cuento más?

Hace ya tiempo que se habla de este movimiento a favor de la aceptación del propio cuerpo. Sin embargo, aún no todas las mujeres lo aplican, quizá porque no lo conocen lo suficiente.

Por eso hoy quiero hablarte de body positive y de por qué me parece tan importante para nosotras.

 

Qué es el movimiento body positive, o cuerpos en positivo

Si has oído hablar de body positive seguramente lo relaciones con imágenes de mujeres con curvas que posan felices con sus cuerpos. 

Por ahí van los tiros: cansadas de ver siempre fotografías de modelos muy delgadas y perfectas según el estándar que impone la moda, muchas mujeres se rebelaron y comenzaron a mostrar cuerpos menos normativos pero igual de perfectos.

Y no me refiero solo al peso. También incluyo cualquier rasgo que en algún momento se consideró defecto y que ahora se muestra con aceptación y con orgullo: celulitis, estrías, cicatrices...

¿Es que hay algo que esconder? De eso va el body positive. De mujeres que se aceptan y no se flagelan porque no encajan en los estándares que impone la moda o la publicidad.

 

En qué consiste el body positive

No se puede decir que el movimiento sea algo nuevo. La autoaceptación es una idea que maneja el feminismo desde los años 60 del siglo XX, pero como muchos otros términos, este también se popularizó gracias a internet y las redes sociales.

Para mí, forma parte de un movimiento global de empoderamiento femenino. ¿Qué es lo que ha cambiado en las mujeres gracias a este movimiento? Cosas como estas:

  • No nos juzgamos ni queremos sentirnos juzgadas.
  • Ponemos nuestra autoestima por encima de otras cuestiones.
  • Valoramos lo inclusivo frente a la exclusividad que impone la industria estética.

El body positive ha supuesto un salto enorme porque visibiliza los diferentes cuerpos. 

Así que salir de la “zona oscura” y empezar a aparecer en revistas, catálogos y pasarelas fue en su momento un bombazo. De pronto, las revistas empezaron a llamar a modelos curvy para sus portadas. 

Hoy ya está más normalizado, afortunadamente y la tendencia es el look natural.

Cada día más mujeres se suman y aceptan sus canas, su “piel de naranja”, su acné. Y más allá, el body positive abarca también las capacidades diferentes, la raza, el género o cualquier otro factor que influya en cómo percibimos nuestro cuerpo.

Rechazar los estándares de belleza nos hace valorarnos tal como somos y sentirnos mejor. Es un descanso dejar de pelear para intentar encajar en un canon de belleza impuesto.

Pero no pienso que esté todo hecho. Ni mucho menos.

Creo que nos queda todavía mucho camino por recorrer, y por eso hoy he querido escribir este post.

 

Empieza a quererte (o quiérete aún más): sé body positive

Para mí, el punto de partida es asumir que los “cuerpos normales” no existen. Admitirlo es también admitir que hay otros cuerpos que no encajan en esa “normalidad”. 

Esa distinción es muy dañina, porque establece un ideal de lo que es correcto, bueno o bello. Aquello a lo que todas deberíamos aspirar.

Y sencillamente, eso no es posible.

Hay mujeres que se ponen con naturalidad una talla 38 y hay otras que jamás van a usarla porque su constitución física es otra. 

Ni mejor, ni peor. Otra. 

Por lo tanto, perseguir objetivos como ese no tiene sentido y solo genera descontento con el propio cuerpo y frustración.

Barrer esas ideas es la base del body positive y el principio de una vida más plena, sin el estrés de tener que alcanzar metas estéticas a las que no vamos a llegar nunca.

Eso no quiere decir que no nos cuidemos. ¡Qué va! Nos sigue gustando mimarnos por dentro y por fuera.

Eso incluye alimentarnos de forma sana (¿quieres leer lo que pienso del realfooding, o comida real?), hacer ejercicio, comprarnos ropa que nos haga sentir bien, maquillarnos cuando nos apetece… 

Y, por supuesto, ponernos las joyas con las que nos sintamos más atractivas en todas las ocasiones (¡incluso bajo el agua!, con joyas waterproof para llevar siempre puestas).

Pero no porque persigamos un ideal, sino por el placer de sentirnos a gusto con nosotras mismas.

 

Lleva el body positive más allá: sé positiva en todos los aspectos de tu vida

La mentalidad positiva y la inclinación a ver el lado bueno de las cosas, condiciona la forma que tenemos de vivir. 

Al menos, eso es lo que yo creo. Estoy muy convencida de que mantener una actitud positiva ante cualquier cosa que nos pase en la vida es el factor que marca la diferencia. 

¿Por qué digo esto? Porque la positividad predispone a la mente a encontrar soluciones y ayuda a ver lo bueno incluso en las peores circunstancias.

Y ahora, dime ¿también eres afín al movimiento body positive? ¿Confías en que una actitud positiva te ayuda a afrontar mejor el día a día? Me encantaría que compartieses tus ideas. ¿Me las cuentas?